Un sistema de riego automático mal programado en verano puede regar de más, de menos o en los peores momentos del día. Lo importante, realmente, no es lo anterior: es que en los tres casos se terminan viendo las mismas consecuencias en forma de plantas estresadas, consumo de agua innecesario o de un jardín que no responde como debería. Dicho esto, desde Xardinería Poio, como especialistas en jardinería en Pontevedra, lanzamos uno de nuestros consejos más útiles antes de la llegada del verano: debes revisar y ajustar el sistema de riego con frecuencia siguiendo estos tres magníficos consejos.
1. Ajusta los horarios al amanecer, no al mediodía
El error más habitual en los programadores de riego es mantener los horarios de primavera cuando ya estamos en julio. Y es que en verano el riego debe producirse al amanecer, entre las seis y las ocho de la mañana. El motivo es evidente: las temperaturas son más bajas, los índices de evaporación mínimos y la planta tiene toda la jornada por delante para absorber la humedad antes de que llegue el calor.
No olvides que regar a mediodía puede quemar las hojas y que el agua se evapora antes de llegar a las raíces. Aunque pueda parecer una magnífica idea, tampoco lo hagas de noche: estarás favoreciendo la aparición de hongos.
2. Revisa la presión y los aspersores antes de que empiece el calor intenso
Un aspersor girado, una tubería con una fuga pequeña o una boquilla parcialmente obstruida pueden pasar desapercibidos en primavera, pero se convierten en un problema serio en verano, cuando las plantas dependen completamente del sistema de riego automático para sobrevivir.
Por lo tanto, nuestros especialistas en jardinería en Poio recomiendan una revisión del circuito antes de junio, comprobando que todos los sectores funcionan correctamente y que la cobertura es uniforme.
3. Diferencia el riego por zonas según las necesidades reales de cada planta
Suponemos que no hace falta remarcarlo, pero aprovechamos la ocasión: un césped, un arbusto mediterráneo y un bancal de flores de temporada no necesitan la misma cantidad de agua ni la misma frecuencia de riego. Es decir, si el sistema está programado con un único horario para todo el jardín, habrá zonas que recibirán más agua de la que necesitan y otras que quedarán con déficit. La solución más efectiva (y eficiente para tu bolsillo) es dividir el jardín en sectores con programación independiente del riego automático.
Este verano podemos cuidar de tu jardín en Pontevedra
Anotando los consejos de este artículo, ya sabes todo lo necesario para cuidar de verdad tu jardín este verano. No obstante, tenemos otra propuesta que hacerte: contacta con nosotros si prefieres que revisemos o instalemos un sistema de riego automático en tu jardín de Pontevedra. ¡Esperamos tu llamada!